jueves, 2 de abril de 2026

Monumento precioso aún sin casi iluminación

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He aquí un precioso y significativo monumento en una ciudad como Pamplona, en cuyo término municipal hay una notable escasez de edificios históricos. 

Si mutilan el edificio, todos se lamentarán un día no muy lejano, pues los errores pasan factura. 

También se recordarán los nombres y curriculum de los talibanes, y de todos los que han hecho posible tal aberración, por acción u omisión. Los nombres, sean de laicos como de esclesiásticos, quedaran expuestos al bochorno público para siempre.

Podía callarme, pero no debo. El silencio ha hecho demasiado daño. La verdad ante todo, sin ocultar nombres propios, porque no existe una historia descarnada. El último arzobispo que actuó saludablemente ante el monumento fue Mons. Delgado Gómez, a quien se le pidió la renuncia antes de tiempo. 

Primero, el Sr. arzobispo mons. Cirarda descuidó el monumento, abandonándolo a su suerte. La Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, siendo prior Joaquín Martínez Úbeda, se preocupó por arreglarlo, como un día demostraremos. 

Luego el arzobispo Sebastián lo regaló con estrictas condiciones a un Ayuntamiento siempre inestable y cambiante, sujeto a mil presiones y chantajes partitocráticos o callejeros. 

Mons. Pérez González llegó a impedir a dicha Hermandad el celebrar la Santa Misa en su cripta. No exigió recuperar el monumento por incumplimiento de dichas condiciones ante la barbaridad cometida por A. Azcona, que estuvo apoyado por un Ayuntamiento dirigido por los amigos de ETA. El arzobispado cooperó de alguna manera con Asirón a las exhumaciones de ocho enterramientos en contra de las familias, y finalmente mucho nos tememos que se haya entregado a sus verdugos la cripta que quedaba en pie. ¿Por qué? Por el acuerdo del pleno municipal del 6-II-2025, para impulsar un proceso de transformacion del monumento en un centro de interpretación de la memoria democrática y la denuncia del fascismo. Dicho acuerdo contempla: "La desaparición y demolición de criptas, la retirada de mármoles de la inauguración que incluyen inscripciones franquistas ocultas hoy en día (estando situadas a ambos lados de la puerta de entrada, ¿incluyen los nombres de los 4. navarros muertos en combate? Lo decimos porque el proceso de exhumación comenzó sólo con Mola, añadieron luego a Sanjurjo, y por arrastre y después a los seis voluntarios) y la demolicion de las arquerías exteriores". El arzobispo Sebastián se había comprometido mantener el usufructo de la cripta mientras el edificio se mantuviese en pie, pero las promesas se las ha llevado el viento. ¡Qué mal se han portado los señores arzobispos!

El daño va a ser enorme e irreparable para el edificio, su significado, y el alma de Navarra. Es el mayor castigo a Navarra por su esfuerzo heroico. Es el blanqueamiento más miserable de la historia del PSOE y de ETA. Es el entronamiento dictatorial de la partitocracia y del Estado sobre un pueblo. Es la más clara advertencia al pueblo de quién está con él, quién se esconde detrás y quién se lava las manos como Pilatos. ¿Es que no se dan cuenta? Una vez que cambien, mutilen o destruyan el monumento, la puñalada final a Navarra será irremediable. 

Cuando los navarros adviertan el engaño, cómo los políticos han arrancado su  memoria y el alto clero les ha hecho el juego, qué cesiones y claudicaciones se han realizado a sus espaldas para contentar a los amigos de presionar y atemorizar, el seguidismo a instancias foráneas de Madrid al margen de los navarros interesados, las decisiones municipales tomadas dictatorialmente y sin consultar al pueblo, y cómo se ha hecho todo... vendrán los mea culpa, las lamentaciones, y la vergüenza. Pero no nos darán pena. 



 Al alcalde EH Bildu le da por quitarnos durante la noche la vista del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada. Antes estaba bellamente iluminado, y ahora sólo se deja ver de cerca lo que está en la imagen, y una mancha oscura a lo lejos. Afortunadamente la luna llena iluminaba este Jueves Santo. La noche transmite su tristeza y melancolia.

El sr. alcalde, que se dice experto en historia del Arte, da por desaparecido de noche lo que ahí está de día, en un acto tacaño y voluntarista de negar los medios actuales de iluminación y la misma realidad. Y que sepa que el monumento no es suyo.

A los talibanes radicales -los de la dinamita-, los talibanes moderados les hacen el juego.









F. de Musquilda