miércoles, 9 de noviembre de 2016

La prensa hoy: moderadita o jacobina

HEMEROTECA


Los restos mortales de Emilio Mola Vidal, ¿Ubi sunt?
Acuerdo -improcedente- entre el Ayuntamiento EH Bildu y el Arzobispado

RECOGEMOS lo publicado por "Diario de Navarra" (pág. 28) y "Diario de Noticias" (p. 30 y 31, además de la 1, 3, 26) respectivamente el 9 de noviembre de 2016.

De entrada, vaya nuestro comentario formal, pues la reportera "M. M. Pamplona" de "Diario de Navarra" llama "cabecilla" al general Mola. Este es un ejemplo de lenguaje desinhibido y gratuito, que marca un perfil peyorativo. Este tal periódico conservador se está luciendo en este tema, que por otra parte ha sido llevado por sus promotores nacional-separatistas de forma ideológica, provocativa y artificial. El lenguaje improcedente de Ma. M. se extiende a la expresión "seguir haciendo misas", pues las "misas" no se "hacen", sino que en lenguaje cristiano se "celebra la Santa Misa". 

Según la periodista hay dos sorpresas. La primera es el acuerdo entre el Ayuntamientro EH Bildu y el Arzobispado. Y la segunda que los nietos -ignoramos cuáles entre los muchos que hay- del general Mola ya exhumaron los restos de su abuelo el 24 de octubre. 

La primera sorpresa también ha sido para nosotros, hasta el punto de que el acuerdo entre las dos partes Ayuntamiento-alcaldía EH Bildu nos parece irreconocible (defendiendo los propios derechos y en "democracia" no es raro que haya desacuerdos, y si uno está convencido de sus razones debe con toda paz recurrir a los tribunales hasta el último pulso), y también contradictorio con las alegaciones presentadas por los anteriores y buenos jurídicos del arzobispado. Claro, que si han cambiado de opinión o de jurídicos en palacio... ¡Pero quién iba a creer que el Ayuntamiento, con un alcalde cogido en mentira, iba a modificar su decisión ideológica y política por unas alegaciones de parte! Hay que recurrir a instancias superiores o se es más corto que un rabo de boina -así decimos aquí-. 

Lo propio era y es que el arzobispado que alega, recurra sin dilación al Tribunal Contencioso Administrativo o a donde fuese necesario. Del arzobispado esperábamos algo muy diferente. Además, dicho acuerdo no consigue nada sino que se tira por la borda lo que ya se tenía. El derecho a celebrar la Santa Misa en el monumento ya se tenía por escrito por parte del arzobispo Mons. Enrique Delgado Gómez desde 1959, y de nuevo para celebrar en la Cripta desde 1997-98 -¿o es que no importan las escrituras de pre donación y donación?-, durando mientras el edificio siga en pie. Pero, ojo: un tal Eceolaza defiende su derribo inmediato en "Diario de noticias" (el mentizias). Lo demás que se acuerda entre el Arzobispado y el alcalde EH Bildu es tan de sentido común que ponerlo en entredicho sólo muestra el carácter totalitario y dictatorial del sr. alcalde EH Bildu así como la debilidad de la parte eclesial. En esto, un rotundo suspenso para el arzobispado. 

Por otra parte, esperamos que las restantes partes -los Arregui, Aznar y Sanjurjo...- recurran por la sobresaliente personalidad que demuestran tener, por lo que la sociedad confía en ellos, y por el interés que tienen para que las cosas se hagan bien y según derecho y justicia. Mi pregunta es: ¿por qué la sociedad deja tan solas a las partes en recurso? ¿No es porque el Liberalismo ha desvertebrado y paralizado la sociedad navarra? Ya lo recordaba un articulista (DdN 14-XI-2016) al decir: "No dejarse intimidar. El Gobierno del cuatripartito se atreve a muchas medidas de corte sectario porque la mayoría ciudadana se atreve a muy poco". El autor se refiere a otras cuestiones pero nosotros la extendemos con pleno derecho a ésta. Aquí, que cada cuál se las apañe como pueda... Por eso, minorías organizadas consiguen todo lo que se proponen, extendiendo el temor psicológico y escénico. Máxime si no condenan el terrorismo etarra, que mantiene las pistolas debajo de la mesa, fiera a la que algunos quieren amansar pero en falso. 

La segunda sorpresa -esto es, que la familia Mola sacase los restos de la Cripta el 24 de octubre- es comprensible, para que los a modo de sayones no pongan sus manos sobre el ataúd de su abuelo, y para que la expectación no solemnice semejante vergüenza para la familia y para Navarra misma. 

Con muy pocos votos, el Sr. Asirón EH Bildu ocupa el sillón de la alcaldía.
De lo que él haga son responsables sus aliados políticos "a la contra". 
Seguramente va a utilizar esta gran ocasión para embutirnos como en una morcilla todos los daños que se les ocurra a él y a sus bases. ¿Qué pasa?: ¿será fatxa quien se queje?

Por lo visto, todos los políticos y sociedad anteriores a los que hoy están en el candelero, han sido hasta ahora -de creer a lo que sale en la prensa localista- unos fatxas. También es una bobada llamar "franquistas" a los enterrados en la Cripta, calificativo del que se sirven en falso los que critican todo lo que no sea suyo, aunque sean machadas. Ni es verdad que todos los enterrados fuesen de los Tercios de requetés, pues también hay un representante de Falange. 

Basta de mentiras y de insultos. Precisamente los fatxas y peor son ellos, cumpliéndose el refrán: "Dime de qué presumes y te diré qué careces". Es que se saben las estrategias básicas de la acción marxista. 

Pero además y sobre todo: ¿no se dan cuenta que nos hablan de hace 80 años? ¿Y que hacen presente todo aquello con más insistencia que cuando ocurrió? Más: el brutal talibanismo occidental -nacionalista y marxista a todo trapo- es agudo. Y lo que nos queda morena, según anuncia el señor Eceolaza en "Diario de Noticias" (p. 26). 

Lo cierto es que aquí sólo hablan algunos y los demás callan, y que los primeros nos mandan al infierno cuando no decimos y hacemos lo que ellos afirman, aunque lamentemos mucho más que ellos lo que se hizo mal por entonces. Cuando te condenan poniendo el grito en el cielo por decir algo diferente a la lectura marxista, mala señal; señal es de totalitarismo. 

Ramón de Argonz
Nueve de noviembre de 2016


Pretextos, objetivos, y superación de conflicto. Los restos mortales de Emilio Mola Vidal

OPINIÓN


Necocomunismo y manipulación. Un aviso

     Permítanos el lector un comentario de  circunstancias. El domingo día 6 de noviembre supimos que la familia de Mola se había llevado de la Cripta del Monumento denominado de Navarra a sus muertos en la Cruzada, los restos mortales de su querido pariente, sin duda hartos de lo que ocurre. Ocurre que algunos arman mucho ruido aunque sean una pequeña parte de la sociedad, y ellos lo saben. Tales parciales dicen lo que quieren y a sus anchas, mientras que los imparciales callan –gente universitaria, de la cultura y sociedad- cuando en realidad debían clarificar. Así es la vida, o así la hacemos. 

Hemos leído los libros de Michael Hardt y Antonio Negri, titulados Imperio (2002) y Multitud (2004). Son de difícil lectura y digestión Son un mar y hasta océano de palabras con unas pocas ideas. Además de evitar la pedantería, debieran sintetizar y llegar al pueblo llano, y llegar a él sin deslumbrarle mediante la fatua complicación de lo que se dice. Quieren ser una adaptación de las ideas marxistas y comunistas al presente, lo que tiene su mérito. A pesar de ello, nos permiten entender lo que está ocurriendo, esto es, el afán de ir más allá de lo privado y lo público, de justificar el totalitarismo negándolo previamente, de buscar una justicia global y la creación de una comisión de verdad internacional y globalizante, de despertar el pasado lejano hasta hacerlo presente y actuante entre nosotros, y de legitimar la violencia por sus resultados.

Una observación muy importante: no entraremos en otros temas, ni negaremos lo que se hizo muy mal en la  retaguardia de Navarra como en toda España y en cualquier guerra civil. Tampoco mezclaremos cosas radicalmente tan diferentes como la lucha en el frente y lo ocurrido en la retaguardia en Navarra y fuera de ella, en un lado como en otro. Ni  omisiones ni comulgar con ruedas de molino ante, como y por lo que se dice. 

Al parecer, hay cosas que importan mucho más a los actuales  agitadores que es el mismo Mola. Recuerden que tras el golpe revolucionario de 1934 en Cataluña y Asturias, la izquierda utilizó magistralmente las decisiones de la justicia republicana convirtiendo en víctimas a los revolucionarios sofocados, para así argumentar la eliminación del Gobierno republicano constituido de centro derecha. De importarles Mola de verdad, usarían el mismo rasero para todos. También condenarían el honoris causa entregado a  Carrillo -ponemos un ejemplo feísimo-, reclamarían justicia por todas las víctimas en España y por los navarros sacrificados en el solar ibérico por entonces, o exigirían que quitasen inmediatamente la momia de Lenin conforme a lo que llaman justicia global. Lo que dicen del general Mola -¡ay de aquel que corrige o resitúa sus afirmaciones!- es un pretexto para otras cosas, utilizando la imagen que ellos le atribuyen. Y si de paso ponen a nuestro Sr. Arzobispo entre la espada y la pared, enrarecidos por el viejo tema-pretexto de las inmatriculaciones, miel sobre hojuelas para ellos aunque no por eso sea mejor para el Derecho y las verdades. 
Estamos asistiendo a una gran vergüenza para Navarra. Muchos agradecieron a Mola todo lo bueno que hizo para salvar a España del comunismo y de convertirse en una nueva URSS, que por otra parte es lo que los voluntarios y soldados sabían de élNo puede olvidarse cómo veían las cosas los voluntarios fallecidos en el frente, a quienes se dedica con sus jefes el monumento de Navarra
No porque ya no esté Mola en el sarcófago de la Cripta, van a cejar contra Sanjurjo y los seis voluntarios. Quieren todo, con la fuerza de todo el poder, y ya. Para ello toman el monumento como Meca del antifascismo. Quiere la totalidad y de forma inmediata. Ya lo dijeron antes entre líneas y, ahora, removidas las cenizas de Mola, lo dicen expresamente. Desde desenterrar muertos hasta el derribo a lo talibán del monumento.
¡Ay si se hiciese eso con sus propias situaciones! Como aquello ocurrió hace 80 años y más -y Franco ha falleció hace 40-, es sumamente sospechoso que, quienes ahora hacen piña, quieran volver a aquel entonces, y más que quieran vivir política e ideológicamente de él. Como están sin programa político, necesitan de esto para sobrevivir, de modo que lo menos importante a los guerracivilistas es lo mal que lo están pasando los navarros: hoy nos enteramos que las becas disminuirán en 1.187 euros por alumno. Un pequeño detalle si lo comparamos con una guerra, claro está.
Desde el inicio de las campañas de intoxicación se ha visto que se buscaba otra cosaarrasar todo recuerdo de la inconmensurable y heroica aportación de Navarra a la Cruzada –porque lo fue, mal que les pese- y arrinconar a los navarros que hoy día se oponen a sus designios. Más todavía; tener tan a flor de piel lo ocurrido hace 80 años es más que sospechoso, por lo que puede pensarse que con ello desean desviar la atención sobre ETA -el terrorismo actual- hacia la guerra y las represalias de hace 80 años, aunque entre sí no tengan relación. Sí, la contradicción es tan burda que no pocos que hablan sobre lo ocurrido 80 años atrás, olvidan los asesinatos y el terror actuales de ETA.

Insistamos de nuevo nuestro respeto a los familiares represaliados en Navarra y fuera de ella, por unos u otros, y en la medida de la realidad. 

Pena también por "Diario de Navarra", que en el reportaje del 11 de septiembre y tal como trata las noticias y a los personajes, toma el partido -y sin justificar- de quienes tan mal le han querido siempre,  quizás para "hacer perdonar" su pasado. Claro que a lo mejor se contenta dialécticamente por lo que decimos. Escritas estas líneas, observamos que la misma firma que en dicho periódico del día 11, M.M., firma el reportaje del 9 de noviembre, donde se llama despectivamente "cabecilla" a Mola
De la gestión del arzobispado, que ahora se conforma con lo que el Ayuntamiento -que es la parte contraria- diga a sus por otra parte brillantes alegaciones, prefiero no hablar hoy. Su conformidad final con la postura del alcalde EH Bildu no es aceptable. Para ese viaje no hacía falta tanto bagaje. 

Otros autores como Aparisi Guijarro, el liberal Tocqueville, Rafael Gambra… nos han iluminado para entender la tremenda crisis que conlleva el Liberalismo, que es el racionalismo, naturalismo  y secularización aplicados a la vida social y política, que ha paralizado a los navarros y está destruyendo su identidad. Esto, la desmoralización, el agnosticismo religioso, y el pacto con ETA, traerá el fin de Navarra. A los que no son de aquí les bastará acomodarse a las circunstancias de hecho. 
El Liberalismo en las leyes y el ambiente, en las costumbres y hasta los púlpitos durante décadas, en la economía que trae precariedad, paro y una acción desmedida y contraproducente del Gobierno de Navarra, siempre se opuso a la tradición Navarra como Reino cristiano. 
El Liberalismo es uno de los principales enemigos de Navarra y los navarros. Ha destruido los Fueros, porque -véase el Fuero Nuevo compilado para 1973- el primer Fuero es el derecho a la vida del aún no nacido. Y una Navarra sin proteger el derecho a la vida, legalizando el asesinato y dando medios para ello, se convierte en un residuo. Lo mismo diremos de Guipúzcoa, el Señorío de Vizcaya y de la pobre Álava, metida por el Sr. Adolfo Suárez en Euzcadi porque sí. Esto es un aviso para los navarros. Es un aviso para los amigos de las tradiciones vascas de origen familiar y milenario, pues lo vasco forma parte de esa gran síntesis que es Navarra, viejo Reino de una enorme personalidad. Es un aviso para España y los españoles. 

Fermín de Musquilda
Pamplona, 8-XI-2016

martes, 8 de noviembre de 2016

Respetuoso silencio y profunda oración por Emilio Mola Vidal

NOTA
Emilio Mola Vidal

General de brigada español. Nació en Cuba (Placetas, provincia de Santa Clara) el 9-VII-1887, antes de la guerra separatista iniciada en 1893, esto es, iniciada por una parte de los cubanos apoyados por los yankees. Falleció en Burgos de un accidente de avión el 3-VI-1937, en plena guerra española. Su familia era militar, concretamente su padre fue capitán de la Guardia Civil.
Ingresa en la Academia de Toledo en 1904. Continúa su carrera militar siendo destinado al protectorado español de Marruecos durante largos años, de 1909 a 1925. Fue herido en dos ocasiones. Toma parte en 185 acciones de guerra. Asciende al empleo de teniente coronel del Cuerpo de  Regulares. Fue comandante general de Larache en 1927.
Contrajo matrimonio con Doña Consuelo Bascón Franco.
Al caer la dictadura de Miguel Primo de Rivera, ocupó el cargo de Director General de Seguridad en el Gobierno liberal alfonsino del general Berenguer. Por ello fue procesado y expulsado del Ejército en 1931, durante el bienio radical-azañista. La amnistía decretada después de la Revolución de Asturias y Cataluña en 1934, le reintegró en el Ejército. Sería extraño aministiar a muchos golpistas de izquierdas por dicha Revolución y no también a él por ocupar un cargo con Primo de Rivera. Mandó el bien preparado Ejército de África. Con el Gobierno de Casares Quiroga, que perteneciendo a un partido aburguesado pero aliado con al Frente Popular, fue apartado de su destino y trasladado a la Comandancia Militar de Navarra. Creían que Mola no iba a pactar con los carlistas debido a la gran diferencia de Ideario y formas de hacer entre ellos y el general, de manifiesta tendencia republicana, al estilo Queipo de Llano en Sevilla. Sin embargo, aunque las negociaciones entre Mola y Fal Conde como jefe delegado del rey en el destierro, Alfonso Carlos I, fueron muy difíciles y estuvieron a punto de romperse, Mola, tras pasar muy malos ratos,  pactó con los carlistas por mediación de la Junta Carlista de Navarra y el general Sanjurjo. 
Sólo por obligación del guión examinamos algunas cuestiones de hace 80 años. Cansa al lector el excesivo interés de algunos por estos temas, como si quisieran ocultar su presente histórico,que son objeto de una vasta campaña ideológica y política, en cuyas trampas la sociedad no debe caer.  


Foto:JFG2016. Derechos reservados. 
Retomemos. Los carlistas tenían el propósito de sublevarse contra la República por revolucionaria con o sin el Ejército, de manera que "se preparaban por sí solos para un alzamiento eminentemente carlista, que unos meses por delante lo hubiesen verificado". El teniente coronel Rada (retirado), como Jefe Nacional de Requetés, giró una visita de inspección a Navarra, y, en su arenga dirigida a la oficialidad en la Sala de Banderas del Círculo Carlista, teminó con estas palabras textuales: "Y no olviden Vds. que iremos a la salvación de España con el Ejército, sin el Ejército o contra el Ejército" (titulado como "Informe reservado", a máquina y sin firmar, Pamplona, abril de 1952, 25 pp., pág. 5 y 7; archivo privado).
Se llamó a Mola “el director” de la conspiración y del pronunciamiento militar que, fracasado en Madrid, Barcelona, Valencia etc., se prolongó en guerra civil. Al ejército sublevado se le sumó una buena parte de la sociedad española que quería impedir la persecución religiosa y el fin de España, el rápido proceso de descomposición social y política y el camino de convertir a España en una nueva URSS. Basta leer las declaraciones de El Socialista y de los líderes del PSOE.
Navarra quedó vacía de hombres en 1936, pues como decía  Indalecio Prieto: “En Navarra hay más mujeres sin marido, padres sin hijos e hijos sin padre que en cualquier otra provincia española. Eso habremos todavía de agradecer a Mola (…)” (periódico de Bilbao La Lucha de Clases, 28-V).
Mola salió muy pronto de Navarra. En Burgos, formalizó la Junta de Defensa Nacional. Le sustituyeron José Solchaga y luego Carmelo García Conde, dispuestos ambos a reprimir abusos en la retaguardia de Navarra. Mola se hizo cargo del frente militar del Norte, donde concentró toda su atención nada más empezar la guerra. En la reconquista del Norte, Mola fue admirando cada vez más a los Tercios requetés.
Foto:JFG2016. Derechos de autor
El general Mola fue un hombre rígido, con mucho de miliar y poco de político, lo que de por sí no tiene por qué ser demérito suyo. Tenía un gran sentido del deber y la disciplina. Escritor fecundo de estilo liso y terso. Muy próximo a la república como forma de gobierno, muy poco fervoroso de la monarquía, se fue distanciando cada vez más de la IIª República por anidar y desarrollarse en ella -y con gran fuerza- un carácter revolucionario, masónico y marxista como él señaló. Los republicanos no supieron -pudiendo- tener a Mola, a Queipo de Llano, Cabanellas y tantos otros de su lado. 
Es conocido el Bando de Mola proclamando el estado de Guerra el 19 de julio como jefe de las fuerzas armadas de la provincia de Navarra. En ésta hubo resistencias a la sublevación. Quienes hoy denuncian al general de cosas horribles, tienen más otros objetivos que la memoria de los que fueron injustamente represaliados en la retaguardia. No entraré en este penoso tema, sufrido en toda España, que además no fue lo que justificó el traslado de los restos mortales de Mola al monumento de Navarra en 1961. 
Las rigidez propia de dicho Bando al que todos debían atenerse, formado por una introducción y 13 artículos (art. 2 a 5 y otros), no recoge las expresiones ni la intencionalidad que han dicho quienes exigen la exhumación de su cadáver, y repiten de forma incansable. Este Bando se publicó en “Diario de Navarra” del 19 de julio, y después, una vez fallecido en general, en sus Obras completas (Valladolid, 1940). Por otra parte y en su día, varios partidos políticos del Parlamento de Navarra hicieron una acusación política a la Junta carlista de Guerra de algo que el historiador Manuel Martorell (2010) ha refutado, Junta que además se encargaba básicamente de avituallamientos, correos, sanidad etc. para el frente. Las declaraciones políticas no tiene por qué ser verdad histórica aunque estén bien intencionadas.
En dicho Bando se dice también:

“Por lo que afecta al elemento obrero, queda garantizada la libertad del trabajo, no admitiéndose coacciones ni de una parte ni de otra. Las aspiraciones de patronos y obreros serán estudiadas y resueltas con la mayor justicia posible en un plan de cooperación, confiando en que la sensatez de los últimos y la caridad de los primeros, hermanándose con la razón, la justicia y el patriotismo, sabrán conducir las luchas sociales a un terreno de comprensión con beneficios para todos y para el país (…) Se respetarán todas las reivindicaciones obreras legalmente adquiridas”.

Hace treinta y un años encontré aquellas mismas cuartillas a máquina que Mola leyó en “Radio Castilla” (Burgos) el 15-VIII-1936, extraviadas en una sala del Archivo General de Navarra. Iban con una carta de un periodista en la que las regalaba a la Diputación Foral. Hice copia de ellas. Además de éste discurso, se conservan otros tres discursos del general. Uno con motivo de la toma de San Sebastián (recuerden los nacionalistas que el vasquista Arturo Campión optó por los sublevados), y otros de  enero y  febrero de 1937. En ellos Mola hablaba de la revolución inminente y organizada, que el movimiento cívico-militar se había adelantado a una sangrienta revolución, declara fuera de la ley a los asesinos, incendiarios, salteadores de Bancos, habla del comunismo moscovita, de la Cruzada contra el comunismo y la anarquía, de la dependencia de “los llamados generales (españoles) rojos (…) de extranjeros de todos los países”, de la masonería internacional, que España “no ha dejado ni puede dejar de ser católica”, habla de la persecución religiosa…
En un discurso Mola se defiende de una acusación:

“Se nos acusa de haber desencadenado la guerra. No. Nosotros no desencadenamos la guerra; nosotros nos rebelamos contra un Gobierno ilegal, que desde las alturas del Poder se declaró beligerante en la contiendas políticas, y tras los incendios de iglesias y conventos organizaron la persecución y el crimen: los elementos del Frente Popular lo tenían todo dispuesto bajo el régimen del terror, para en seguida poner en práctica su teoría. Así estaba convenido (…)”. Léase la prensa, los discursos, las acciones…

Ganó la medalla militar y fue caballero laureado después de su muerte en accidente de avión.
Antes del traslado en 1961, los restos de Mola estaban en un nicho del cementerio municipal ("La Gaceta del Norte", 18-VII-1961). 



La  Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, a través de su prior don José María Echarri Loidi, invitó a Sra. Duquesa de Mola, Doña Consuelo Bascón Franco, a la Santa Misa cantada con responso en sufragio del alma de su marido, celebrada el domingo día 10-VI-1961, “el general que acaudilló a Navarra en la Cruzada, como homenaje y recuerdo piadoso de los que durante aquella gesta memorable combatimos bajo sus órdenes en defensa de la Religión Católica y para salvar a España de caer aherrojada en las garras de comunismo” (Archivo de la HCVC). Esto era lo que sabían los voluntarios. Este era el motivo del traslado a la Cripta del Monumento de Navarra. Eso sí, los hipócritas están encantados que al comunista Santiago Carrillo se le nombrase doctor honoris causa por la universidad complutense de Madrid -total para lo que le ha servido- más por lo que significa de raíz vengativa que porque les caiga del todo simpático.
El 5-VII-1961 dicho prior informaba a Doña Carmen Trías, Vda. de Tejero, que podía comunicar a la duquesa de Mola que el traslado iba a ser el 17 ó 18 de ese mes:

“(…) la noticia, grata para todos los que combatimos en la Cruzada a las órdenes de su difunto esposo, y que por fin, descansará en el mausoleo del Monumento rodeado de la representación de sus queridos voluntarios navarros y cerca del que hubiera sido el Jefe del Gobierno Provisional del Alzamiento, General Sanjurjo” (Archivo de la HCVC).

La prensa local “Diario de Navarra” aportaba lo siguiente:

“El arquitecto don José Yárnoz Larrosa entregó a la señora Duquesa de Mola una artística llave de plata sobredorada, regalo suyo, de la sepultura de su esposo, que lleva el Escudo de Navarra con la Cruz Laureada. Y sobre la sepultura fué colocada una placa con una inscripción en la que se lee “Unos hijos de Huelva al inolvidable Mola” (“Diario de Navarra”, martes 18-VII-1961).

Poco después, la Viuda de Mola asistió con la Sección de Damas de la Hermandad, a la Santa Misa anual por los que murieron por Dios y por España el 19-VII-1961 (“El Pensamiento Navarro”, 20-VII-1961).
El que fue director del diario carlista “El Pensamiento Navarro”, Francisco López Sanz, trazaba este elocuente perfil de Mola con ocasión del traslado de los restos mortales:

“Y ahí está el general Mola, el que vino castigado a Navarra y fue el gran premio que a ambos dieron. Porque no nos pudo corresponder regalo mayor. Para el temperamento de nuestra tierra, el de Mola fue admirable. El era un gran militar pero también un gran político en el mejor sentido de la palabra política. Detestándola, como la detestaba, por sus cargos y por sus años, por sus contactos con unos y otros, por su conocimiento admirable de las gentes, poseía un gran arte que era el del disimulo. Así engañó hábilmente a todos los emisarios y generales que le mandó el Gobierno del Frente Popular, para conocer sus intenciones. Para ellos pasó como un hombre apartado de todo, despistado que no se metía en nada y que no quería saber nada de nada. ¡Y era el que llevaba los hilos de todo! El director de la conspiración, y con el que se alzó Navarra y le siguió ciegamente hasta su muerte. Y ahí, entre sus navarros, como hace veinticinco años, reposan también las cenizas del general Mola que, como Zumalacárregui, tampoco entró en Bilbao. ¡Pero entraron sus hombres!” (SAB, EPN, 20-VII-1961, p. 10).

Fermín de Musquilda
Pamplona/Iruña, 9-XI-2016


Jaungoikoa eta ama

lunes, 7 de noviembre de 2016

Como un alcázar. Más fuertes que las presiones psicológicas y el lavado de cerebro colectivo

RECUERDO y ACTUALIDAD....
Mi homenaje a los familiares de Sanjurjo, Arregui, Aznar y otros voluntarios. 


Hoy como en un alcázar. Mártires y héroes de verdad.
Familiares como testigos y amigos de la libertad personal y 
 las libertades.
Del pretotalitarismo legal y callejero de ayer (1931), hoy se pasa al totalitarismo psicológico y moral (2016).

NO SE TRATA de juzgar a nadie, sino subrayar un hecho que engrandece a los héroes y mártires de ayer, hombres con sus esposas e hijos. No se trata de juzgar a los de ayer y por lo mismo tampoco a los de hoy. 

Citemos el caso del canónigo de Madrid, don Enrique Vázquez Camarasa, cuando visitó el Alcázar de Toledo en 1936, asediado por los milicianos socialistas, comunistas y anarquistas de Madrid y Toledo. 

En dicho Alcázar los llamados fascistas agonizaban entre los escombros por culpa de su plan de sublevación. 

El canónigo de nuestra historia llevaba su ayuda humanitaria, es más, los auxilios espirituales. Sin embargo, según la investigación de Ángel Palomino, también intentó dividir a los defensores del Alcázar, ofrecer al Gobierno la posibilidad de salvar a unos y condenar a otros, e incitarles suavemente a rendirse. Por su parte, Moscardó, testigo directo, nos informa que dicho canónigo pidió a los hombres que al menos dejasen salir a sus mujeres e hijos. 

Dicho esto, las mujeres con sus hijos, emblema de la sangre española, no quisieron dejar abandonados a sus maridos, mártires y héroes. 

Cuando después de celebrar la Santa Misa e impartir los sacramentos, el sacerdote Vázquez Camarasa entabló una distendida conversación con los mandos del Alcázar, y estos le preguntaron por la situación, Palomino escribe: "El sacerdote miente, quizá con buena intención, para tranquilizarlos y animarlos a rendirse o a que, por lo menos, hagan salir a las mujeres, los niños y los que deseen abandonar la fortaleza. Don Enrique miente al hablarles de la situación en la zona roja, todo es normal" (...). pero no era así.  

En ese momento la prensa internacional independiente ya no hablaba de rebeldes sino de héroes, no de facciosos sino de tropas nacionales. 

Tenemos, entre otros, el testimonio del cronista de El Sol, José Luis Moreno, así como la declaración del coronel Moscardó que adjuntamos, recogida en la Causa General:


PALOMINO, Ángel, Defensa del Alcázar. Una epopeya de nuestro tiempo. Sitiados con sus mujeres y sus hijos, lo resistieron todo, Barcelona, Ed. Planeta, 1995, 339 pp. pág. 207-219, 311-312
Crónica de José Luis Moreno. Vid. Palomino, o. cit., pág. 217



Sí, HOY las familias de los enterrados en la Cripta del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada conocen sus derechos -más allá de la letra escrita-, conocen nuestra necesidad social de testigos, y advierten las cesiones insostenibles de algunos a las presiones de hoy, y ante el lavado de cerebro colectivo al mejor estilo estalinista o maoísta que -no obstante- no es respondido desde las instancias que deberían intervenir.

No se trata de juzgar, pues el Padre Vázquez quiso ejercer la misericordia para con los sitiados, estos ejercieron la misericordia hacia él y sobre todo hacia el resto de la sociedad española, y las mujeres vivieron -amorosas y libres- la misericordia hacia sus maridos. Los que no la ejercían eran los sitiadores actuando con bombazos, aviación y minas subterráneas, y enviándoles a un sacerdote que reblandeciese los muros de la fortaleza espiritual y al que utilizar para hacer su propaganda. Pero esa es otra historia. 

Sirva aquí el ejemplo adjunto para HOY y mi admiración hacia las familias Sanjurjo, Arregui, Aznar entre otras, que saben con qué y con quiénes se juegan los cuartos, que saben por qué defienden a nuestra sociedad enferma, y que han resistido y resisten con naturalidad las presiones desde ámbitos sospechados e insospechados. De nuevo, GRACIAS¡


Monumento admirado por muchos navarros, y respetado por todos
salvo por ciertas minorías talibanes lideradas por quien todos saben. Foto:JGdeB2016

José Gil de Borja

Pamplona 9-XI-2016


domingo, 6 de noviembre de 2016

Gracias, muchas gracias, por vuestro ejemplo de lealtad y fortaleza. La verdad por delante.

OPINIÓN

ELLOS DIERON TODO. Y NO LES SERÁ QUITADO.
Sanjurjo, hermanos Aznar Zozaya, Arregui etc...

Son los voluntarios de Navarra.
Ellos dieron todo, hasta su vida que era lo único que tenían, para defender la Religión perseguida y a España en agonía y en trance de desaparecer. Dios y España fue su lema. Dieron su vida desde un presente que en su ámbito familiar anunciaba y trenzaba el futuro, un futuro que deseaban esperanzado para trabajar, para fundar una familia, para educar a sus hijos o bien entregarse a Dios en el sacerdocio o la vida consagrada. Lo deseaban así pero el Gobierno y los nuevos revolucionarios se lo impedían por las bravas. Por eso dieron su vida los mejores.

Imagen de las cruces de la Hermandad en "La Actualidad Española", 1961

Ellos lo dieron todo, se dieron a sí mismos, como también sus familias. Las madres navarras fueron heroicas, como lo muestra la imagen y conjunto escultórico de La Piedad de López Furió,  situada en la parroquia de Cristo Rey de Pamplona, junto al monumento de Navarra. Esta preciosa Piedad fue mandada tallar y su coste fue sufragado por la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz –hoy tan olvidada por quienes tanto le deben- para recordar y rendir un homenaje espiritual y religioso a las madres navarras y sus hijas, que perdieron maridos, padres y novios. La Piedad fue bendecida por el Sr. Arzobispo Delgado Gómez, que tanto quería a dicha Hermandad. Es propiedad de la Hermandad.


Ellos –voluntarios- dieron todo, hasta perder todo en este mundo. Y se fueron al Más Allá. Hicieron bien, total para ver las vergüenzas del hoy. Aquí queda su recuerdo, la admiración de muchos –cada vez más- y el amor que sembraron. El amor de sus parientes y de muchos navarros anónimos, entre ellos la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Dieron todo con justicia y sobre todo en caridad y misericordia, ganando por ello la vida eterna en el Cielo. En este mes de Todos los Santos y Difuntos es bueno recordarlo. Esto, que provocará carcajadas en el actual ateísmo inmoral, es su gloria. Y su gloria eterna.
¡Qué menos que Navarra les dedicase un monumento conmemorativo, para rezar y suplicar a Dios misericordia! Así lo hizo Navarra, sufragándolo su Excma. Diputación Foral. Se comprende que quienes siguen odiando desde el marxismo y el separatismo antiespañol (ojo, por motivos religiosos no pocos nacionalistas –había pocos en Navarra- se pasaron a los Tercios de requetés en 1936), quieran ahora despreciar, utilizar mal y hasta destruir el monumento. Lo que así hacen, tienen sus siglas, sus carteles, sus concejalías y hasta alcaldías… porque han trabajado y por entrega. Pero desde ahí hacen mucho mal y no el bien. Quienes deberían hacer el bien, están dormidos y entregan el campo a quienes tanto hieren. Así, el mal y lo pésimo triunfan por la inepcia y vagancia egoísta –sólo tienen miedo los vagos- de los llamados buenos.


¡Qué dirían los dirigentes de esta campaña contraria al Monumento, a Navarra y a la memoria, si el monumento fuese a las Brigadas Internacionales, a los gudaris, los milicianos anarquistas…! ¡Qué no dirían!
Expulsar –exhumar- los restos mortales, hacerse con la Cripta desacralizándola previamente quien tiene autoridad para ello, y destruir el monumento para que no quede huella ni significado alguno… es lo que quieren algunos, desde luego que manipulando cuando esgrimen como arma tramposa una supuesta reconciliación. ¿Y quieren también destruir de raíz o cimientos del monumento? Sí, esto es lo que quieren. ¿Y quieren destruir la memoria de Navarra? Desde luego que también. En efecto, por mucho que la Basílica de la Santa Cruz de la planta noble del monumento haya sido desgraciadamente desacralizada desde 1997, y por mucho que se dedique a exposiciones, al que tiene resquemos y busca revancha, todo le recuerda subjetiva y enfermizamente sus obsesiones.
Fueron a por la basílica, y los llamados liberales y progres destruyeron la memoria del monumento y Navarra al taparle vergonzosamente todo símbolo (cruces, inscripciones con miles de nombres etc.). Ahora, los marxistas y separatistas culminan lo empezado, y quieren hacerse con la Cripta previa exhumación de los restos mortales para así -y a continuación- destruir simbólica, real y hasta físicamente el monumento. ¿Y quiénes son los cómplices materiales y formales de semejante canallada?
Los voluntarios dieron todo luchando contra el comunismo, liderado internacionalmente por Stalin. Todos saben quién fue Stalin después de ser ministro de las nacionalidades al comienzo de la revolución bolchevique –impuesta desde luego con dos golpes de Estado-.
Ahora, la mitad o más de los familiares de los ocho enterrados en la Cripta del monumento de Navarra a sus Muertos en la Cruzada reclaman que dejen en paz los restos morales de sus parientes. Están en su derecho para reclamar y exigir. Yo diría que están en su obligación. Además ya tienen derechos adquiridos. También saben qué se esconde detrás de las exigencias del Sr. Asirón EH Bildu. 
¿Qué pasa?, ¿Qué Pamplona puede decidir sobre un monumento que expresa de todos los navarros? ¿Puede todo un Sr. alcalde decidir sobre una realidad que escapa a su momento, a su tiempo, que está consolidada, que incluye a todos los pamploneses y navarros, y, por ello, que escapa a sus facultades?


Los que dieron todo, sí estuvieron a la altura de las circunstancias. Son héroes y mártires. Nosotros, no. Bueno, sí están a la altura de las circunstancias los familiares que hoy se resisten a las venganzas de ciertos ideólogos de turno, a que nos marquen con nuevas heridas, a que se dé a la sociedad gato por liebre, a que nos engañen mezclando las glorias de muchos –reconocidas en toda España y la Europa y América civilizadas- con bajezas de algunos, a que nos humillen, a que los amigos de los terroristas durante décadas en tiempos de democracia se presenten como demócratas y salvadores de no sabemos qué….
Mi adhesión a los familiares de Sanjurjo, Aznar, Arregui, y algunos Munárriz… familiares de los que lo dieron todo, que no quieren que se exhume los restos mortales de sus parientes. Del voluntario más joven, de Tafalla, ignoramos las referencias. Desde luego, los parientes inmediatos a los fallecidos en combate ya decidieron, y ningún familiar puede conherentemente cambiar esa decisión. Confiamos en todos ellos, aunque nuestra tierra Navarra esté oculta en el más puro silencio.  Un silencio perezoso, artificial y de miedo. Es miedo palpable el triste "prestigio" que el terrorismo tiene entre nosotros. También recuerdo ahora el penoso reportaje de M.N. Pamplona en “Diario de Navarra” del 11-IX-2016 con ocasión del sarcófago del pater Martínez Chasco, que comenté en este Blog amigos-monumento-navarra.blogspot.com.
¿Y sí puede arrebatar los restos mortales el Sr. Asirón, además con minorías cuatripartitas, ajenas en este y otros casos al votante, que trata el voto como si fuese un cheque en blanco? La astucia de los hijos de las tinieblas hoy ahoga a los hijos de la luz que duermen, están amedrentados.
Creo que hoy día existen laicos sumamente sencillos que enseñan mucho a ciertas personas que, sin serlo, sufren algún grado de cobardía y paralización, debido a las presiones psicológicas y morales.

Tumba de los hermanos Aznar Zozaya. Autor:JFG2016

        Recuerden con cariño a los familiares del general Sanjurjo, de los dos voluntarios Aznar, del voluntario Arregui y de otros cuyos restos mortales reposan en la Cripta. A ellos mi adhesión y admiración personal. Mi reconocimiento en nombre de los navarros a quienes represento en calidad de presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista. Realmente, no esperaba menos de ellos.
Son tiempos recios por dejación de los buenos -¡y qué dejaciones!- pero son tiempos esperanzados donde con la paciencia –perseverancia- salvaremos nuestras almas y, al hacerlo, a nuestra sociedad para que sea verdaderamente libre -en la Verdad- y próspera -en las libertades-.

Santo Cristo agonizante de Juan Bautista Adsuara. Foto: JFG2016

            Haremos todo lo posible para que los restos mortales de los ocho enterramientos sigan donde están -sobre todo si las familias así lo desean-, por mucho que pese al Sr. Asirón, o a quien sea, pues los familiares, la Cripta y el Monumento no son meros objetos de mesilla de noche del Sr. alcalde Asirón y comparsas. Seguramente con esta operación EH Bildu quiere desviar la atención pública de los crímenes de ETA, y lavarlos, desenterrando el pasado de hace 80 años, pero más bien el que ellos quieren imaginar. ¡Qué cara dura y qué cinismo! Lo malo es que algunos se creen su versión. Pues vayamos a por la verdad con entereza.
De nuevo mi enhorabuena a quien tengo que darla, mientras les pido firmeza si ven que alguien claudica desde fuera. "Gracias",  de nuevo gracias.


José Fermín Garralda
Dr. en Historia

sábado, 5 de noviembre de 2016

Otra familia contraria a la exhumación: Arregui Olalquiaga

NOTICIA

Una vez más. 
La familia de Severiano Arregui Olalquiaga

UNA VEZ MÁS, en Pamplona se  sufren las mentiras del alcalde de EH Bildu, Sr. Asirón, porque las familias de Sanjurjo, Aznar y ahora Arregui -quizás vengan más-, que se oponen a la exhumación de los restos mortales de sus parientes de la cripta del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, dicen que el Ayuntamiento no se puso en contacto con ellos. Tampoco quieren que instrumentalice a sus muertos. Quieren que se les deje en paz. 
Sobre la hombría y heroicidad de don Severiano nos hemos hecho eco en una entrada anterior de este Blog.


"Diario de Navarra", viernes 4-XI-2016.
El lugar donde se sitúa esta noticia en la página 39 es muy pobre, al lado de la noticia sobre el disgusto causado por la supresión de un curso artístico en Burlada.
En otra ocasión nos hicimos eco del penoso reportaje escrito con muy mala uva por M.M. y publicado en este diario navarro el 11-IX-2016, lo que desdice mucho de los orígenes y trayectoria de él mismo, así como de la neutralidad o imparcialidad informativa que siempre predicó. Decimos esto como historiador ya que pocas veces he leído arremeter contra aquello que se estudia. 

Sepulcro, severo y elegante con líneas clásicas, destinado para el voluntario Severiano Arregui Olalquiaga. Este puentesino quiso sumarse al requeté con sus 62 años. No fue admitido en Navarra por la edad, pero se las ingenió para ser admitido en Sevilla, mediante contactos que le llevaron hasta Manuel Fal Conde. Por ello, fue voluntario del Tercio Virgen de los Reyes, de Sevilla. Murió al tomar Lopera, el 28-XII-1936. Su esposa será médico, lo que indica en él una interesante posición social.
Hagamos un comentario periodístico con un margen de opinión. La generación de nuestro voluntario Arregui, la de aita Teodoro, no consentiría las vergüenzas que están ocurriendo desde los grupos de presión callejeros y las instituciones como el Ayuntamiento de Pamplona sobre el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada. Este tema nada tiene que ver con el de los represaliados, que los interesados enredan para destruir si pueden dicho monumento. Imagínense si éste último fuese un monumento a los gudaris, brigadistas internacionales, milicianos etc. ¿Qué no harían? ¿Qué no se diría? La actual Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz  no va a ser floja, cobarde ni desleal. Aunque haya amenazas desde fuera de ella, e incluso de un extraño que perteneció a la misma un breve espacio de tiempo y se marchó de ella voluntariamente y en buen hora.
No sabemos qué harían hoy los de aquella generación, pero desde luego la de hoy  no está a la altura de las circunstancias. Salvo excepciones como los familiares de los enterrados. Foto: JFG2016

José Fermín Garralda
Dr. en Historia