(Por José Fermín Garralda)-

(Por José Fermín Garralda)-

Biografías
Francisco Javier Sanz Orrio, requeté de Pamplona, muerto en combate
Un hecho y un criterio
La persecución a la Cruz se realiza en toda España. Navarra no iba a ser menos, por ejemplo con ocasión del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada.
Desde hace tiempo, el Ayuntamiento de Pamplona ha quitado el sentido conmemorativo a dicho monumento. Este no contiene nada sobre el Régimen anterior, pues han sido tapados tanto un par de escudos de la entrada principal como la inscripción con la declaración del generalísimo Franco sobre Navarra, concediéndole la laureada por sus méritos de guerra, situada a la izquierda de dicha puerta de acceso mirando al monumento.
La Diputación Foral de Navarra, que mandó construir el monumento, tuvo cuidado de que en él no se exaltase régimen político alguno, de los cuales estaba al margen. Fué un monumento a los navarros muertos en el frente para evitar el golpe, la Revolución y la consecuencias del comunismo estalinista. Como más recientemente los afganos evitaron el comunismo no estalinista.
Aún así, los talibanes occidentales en Navarra, en la diversidad de su radicalismo, están empeñados en arrasar de una u otra manera el monumento. Allá ellos. La Historia pondrá sus nombres, su cara y biografía a conocimiento de todos, para que quede constancia de quién hace tamaña barbaridad. Ellos estarán muy ufanos, pero van a pasar a la historia como lo que son: unos vengativos talibanes, que no tienen otro programa político que éste, despersonalizar Navarra, humillarla, y uncirla al llamado Euzcadi. Si de paso acaban con la Cruz, miel sobre hojuelas. Y los aprovechados del PNV-Geroa Bai -lo mismo que en su apoyo al corrupto PSOE de Pedro Sánchez- están haciéndoles el juego, como lo hizo una parte de ellos en aquel 1936, pues la otra parte se fue con los nacionales, e incluso, si son navarros que murieron en el frente de batalla, sus nombres están grabados en los muros del monumento en cuestión.
Sirva esto para referir al monumento lo que ocurre en toda España, hoy con el ejemplo siguiente:
Nos envían este mensaje desde el Observatorio de la libertad religiosa para los católicos.
"La cruz de O Castro en Vigo está amenazada.
El Bloque Nacionalista Gallego ha exigido la retirada inmediata del monumento porque lo consideran “un símbolo franquista y no religioso” que debe desaparecer en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática.
A pesar de que no cuenta con ningún símbolo político (solo tiene el escudo de la ciudad).
El BNG lleva desde 2006 intentándolo. Y este mes el diputado de este partido en el Congreso, Néstor Rego, hizo una protesta delante del monumento junto con otros militantes para pedir al Gobierno que incorpore este monumento al catálogo estatal de vestigios franquistas y así poder eliminarlo.
Algunos de los militantes del BNG incluso portaban carteles con la cruz al revés, como puedes ver en la foto.
Pide a Abel Caballero, alcalde de Vigo, que:
Muchas gracias por defender la libertad religiosa".
Hasta aquí el mensaje.
Fermín de Musquilda
(En la imagen. Cuando una sociedad quiere ser ignorante y oculta su vergüenza en el silencio y los distintos grados de complicidad, siempre hay quienes NO SE AVERGÜENZAN el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, que un grupo de carlistas contempla de lejos con profundo respeto).
Primero, hablemos del marco. Muchas señales indican que en el mundo estamos en una situación “muy especial”. España no iba a ser menos, pues de ser remolona a la Revolución, ha pasado a abanderarla como experimento de laboratorio. Incluso la actual corrupción política es de diseño, anunciada hace más de cien años. Por eso Pedro Sánchez no se va y tenemos corrupción “para rato” según Yolandísima.
Buena parte de los líderes civiles y eclesiásticos ha claudicado, cuando se trata del ámbito político, parte importantísima de nuestra vida. Las élites cayeron hace tiempo, sometidas por quien manda. Si los eclesiásticos dijeron “no a la política” en 1976, ha sido mentira, fue para decir “sí”, cómplices de los grandes males de la constitución de 1978.
Estamos a la espera de grandes acontecimientos. Vemos cómo se desarrolla delante de nuestros ojos -aunque venga muy de muy atrás- lo que hace cincuenta años nos decían que iba a ocurrir Miguel, Ignacio y Santiago, Carlos, Teófilo y Felipe, Mari Carmen y Ana de la Quadra, Nicanor… en el Círculo Familiar Virgen del Camino. Acertaron pero se quedaron "cortos" en la intensidad y la rapidez. De ahí que no entendamos a los que libro tras libro, critican directa o indirectamente al tradicionalismo o Carlismo. De ahí también hoy nuestro tono es más alto que otras veces.
El marco de la situación extrema de Navarra y España nos remite a la cantinela de "Libertad-Libertad" tal como se entendió en 1976 –incluida toda la intelectualidad democristiana de ocasión para seguir en los cargos y mantener sus obras-. Esa cantinela ha desembocado en que nuestra Patria gobierne una organización criminal, que nada y nadie, ni la Constitución tan endiosada de 1978, puede echar. Y menos el pueblo: paradójico, ¿no? ¿Qué responsabilidades no tuvieron los engaños de Suárez y Fraga, la Asamblea conjunta de 1971 y Tarancón, Hernández Gil, Miranda... y don Juan Carlos? Nos empujaron a los últimos tiempos, en los que vendrá algo terrible, mientras tememos haber entrado en ellos.
La política no es algo secundario, pues somos sociables por naturaleza. ¿Se enteran los espirituales puristas-que-no-quieren-ser-confundidos-con-nada-ni-nadie?-. La política no se puede separar –ni identificar como a alguno se le ocurre con tintes totalitarios- la vida privada de la pública como hace el Liberalismo de todas clases. La coherencia del ser humano nos dice que lo que sirve para la vida privada sirve para la pública o política.
Amamos la política cristiana, que abarca las cuestiones vertebrales y universales de la vida, aunque sabemos que el Evangelio es mucho más, y que Dios ha dejado muchas cosas al arbitrio de los hombres. Pero en España se hace al revés: se ataca lo que el hombre tiene de eterno y se menosprecia lo que es opinable, desdeñando así el progreso de nuestras arruinadas sociedades. Esto no es negocio alguno: si hoy nos quedamos sin vida temporal, mañana nos quedaremos sin vida eterna. La corrupción hipoteca la vida temporal y eterna.
Hay dos cosas a la vez que nos exigen ser políticos cristianos: la universalidad del mensaje cristiano y nuestra sociabilidad universal. Decimos políticos cristianos, y en parte derivado de ello y sumando las necesarias cuestiones temporales, decimos política carlista, que si busca en primer lugar el bien común temporal también busca el eterno. Así es cómo los carlistas pueden expresarse con sencillez, en alta voz y a la luz del sol.
(La imagen. Cruz y juventud, bandera y pelayos, serán el enganche de los católicos del mañana que resurjan atónitos frente a las dejaciones de hoy)
He aquí la alerta frente a varios peligros como aviso de navegantes. Señalamos cinco peligros, tomados de un autor espiritual y adaptados a nuestra circunstancia, transmitidos a un hermoso ramillete de jóvenes pamploneses el 22 de diciembre.
Es peligroso distraernos con mil cosas e informaciones que, en realidad, son cuestiones muy secundarias. Deberíamos mirar siempre a la estrella Polar que señala el Norte, o a la estrella de Belén que guió a los Magos de Oriente.
Es peligrosa la división, que suele ser por orgullo y tonterías como decía don Carlos VII. Si desarrollamos nuestra vocación política en verdadera comunidad -somos una comunión-, estaremos prevenidos, y no nos enredaremos ni abocaremos al fracaso.
El miedo paraliza, hace que nos escondamos, y aumenta las decisiones equivocadas. El miedo se combate desde la Fe, sabiendo que Dios es mucho más poderoso que las realidades temporales por negras y potentes que sean. Con la cabeza alta, lejos de retraernos, sin temer al mal, estaremos preparados, levantados y de pie, con esperanza.
El cuarto peligro es considerarnos víctimas indefensas. Aunque podamos ser víctimas, no somos victimistas. En realidad somos hijos de Dios, y hemos recibido de Él autoridad sobre el maligno y sus secuaces. Sabemos dar respuestas. De ahí que celebremos la presencia de Dios en un mundo, donde hoy los ámbitos social y político están controlados por las tinieblas. Que el enemigo tema la oración, explica el pasado juicio a los 21 orantes del Santo Rosario en Vitoria ante el abortorio y los sicarios para matar. Entre los orante había una persona ciega, otra inválida, varios ancianos, un sacerdote de edad muy avanzada, y en resto personas indefensas. ¡Y fueron encausados…! Sin ser víctimas, los convirtieron en tales pero con gozo por hacer el bien, y siendo indefensas, al final fueron fuertes. Si la juez decretó su inocencia civil, miel sobre hojuelas.
Y quinto, evítense las medias verdades y mentiras del Liberalismo. Sólo el testigo dice toda la verdad. El testigo va a lo fundamental de la política, sobrevuela las situaciones, y no depende de las circunstancias sino sólo de un bien común que orienta y supera aquellas. Como ha llegado el momento de que nuestra sociedad no sufre la sana doctrina y buscan fábulas, digamos lisa y llanamente la verdad, aunque recibamos desprecios, insultos y epítetos como los de cavernícolas, fachas, inquisidores, reaccionarios... según los políticos socialistas acorralados de hoy (como los liberales ayer), contradiciendo su tan cacareado "progresismo". La verdad dice qué es lo correcto, y sólo lo que hoy es correcto es bueno para mañana.
(La imagen. Un pelayico contempla el monumento levantado para honrar a quienes, movidos también por su Diputación Foral, libraron a Navarra y España del comunismo revolucionario y antidemocrático).
Tras enunciar el marco y señalar los peligros, ¿qué hacer?
Adoremos a Dios con alegría. El primer punto del cuatrilema político del Carlismo es Dios. Adorarle es una declaración de guerra contra el enemigo, antes y en medio de la batalla, llenos o no de heridas en medio de nuestras retiradas y ataques. Por eso nunca se está solo, y sí siempre al lado del ganador.
Demos testimonio diario. El carlista es un testigo, y como su testimonio debe ser diario, cada día cuenta para actuar y no sólo escuchar, tener muy en cuenta la política sin dejarla a los políticos profesionales, trabajar y no echarse a dormir si es que se vota en las elecciones, y ello a pesar que el sistema partitocrático casi exige el sopor de verano.
El empuje es un fruto del saber sufrir. Quien sufre sepa que Dios Padre le está preparando, blindando para lo que viene, y quien se niega a sí mismo, es reconocerse hijo del dueño de la viña. Pero el empuje también es fruto del trabajo, que crece a medida que se trabaja más. Quien no trabaja no puede tener esperanza, y siempre estará derrotado y cediendo terreno. Esta ha ido la triste cosecha de la derechona conservadora y liberal, que arremete contra los carlistas escondiendo que nuestro mundo es consecuencia de las premisas liberales
Llegados a este punto, nadie se escandalizará por las caídas de otros, pues el diablo está muy cerca del Bien, y al lado de la Gracia siempre está la desgracia. Mantengamos la paz porque Dios Jaungoikoa todo lo santifica, si se Le deja.
Portador de Esperanza, Cristo mismo ha mostrado, en su naturaleza humana, que su carne procede de la carne de reyes y santos, pero también de carne pecadora. ¿Y no se hizo pecado por nosotros en la Cruz, al asumir los pecados de toda la Humanidad, tuyos y míos?
Así pues, estemos firmes y despiertos porque el Rey viene. Con esta esperanza ¿quién no se comprometerá a ser, a trabajar y a seguir?: pues comprometámonos.
(Por José Fermín Garralda)-
Agenda
En la fiesta de la juventud carlista de Pamplona a la Inmaculada Concepción, que por privilegio especial de S.S. Pío X a comienzo del siglo XX se celebra el domingo inmediato a su Octava, un grupo de carlistas del IIº Ensanche mira con simpatía y cariño el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada.
A ellos y a muchos otros habría que preguntarles qué les parecería si el arzobispado cediese la cripta del monumento a la alcaldía de EH Bildu.
Como quien pasa con sumo respeto, miran atentos al monumento.
La imagen
En su solidez, el monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada abre sus brazos y reposa precioso y serenísimo sobre las aguas danzarinas del estanque, a pesar que la alcaldía de EH Bildu le deje sin luz artificial. Está visto que no pocas veces la naturaleza acierta más que los malos hombres.
Hoy he comprendido por qué los arquitectos que diseñaron este hermoso conjunto arquitectónico y urbanístico, situaron un enorme estanque delante del monumento, en posición perpendicular a su eje más largo: para que su solidez, tan criticada por algunos que ignoran sus arquerías a modo de brazos, se haga líquida como el espíritu, se mueva en el reflejo del agua, se acompañe e las ramas de la hermosa arboleda que le rodea. Los que odian el monumento, lo saben, y por eso quieren cegarlo al mundo. Mientras tanto, los aberrantes harán danzar al agua creyendo así que han vencido al monumento. Como detalle diré que la bandera de Pamplona es verde, y la de Navarra roja, no nos confundan esos artífices de la mentirosa ikurriña con ambos colores en la fuente. Equivocados en sus revancha ahistórica, su victoria es pírrica, y, además, lo que quieren, no lo pueden hacer.
En su miseria, unos y otros ignoran que los héroes y hasta mártires sabrán defenderse a sí mismos. Los unos, los frontalmente enemigos del monumento, son revanchistas y, espiritual y materialmente talibanes. Los otros, los pasotas ante el monumento o los que no lo quieren defender tal cuál es, son ignorantes, compradores fáciles del discurso ajeno para acallar el vocerío callejero e insultos que les dan miedo, y siempre cobardes y acomodaticios, desde la penosa asamblea conjunta de sacerdotes y obispos de 1971, viviendo confortablemente mientras abandonan a sus muertos. Sepan todos que, aunque no sabemos cómo, los muertos se defenderán a sí mismos, ya que hoy, en esta tierra navarra que fue de santos y héroes, nadie lo hace.
Por eso, por haberse dejado quitar el alma, unos devorarán navarra, y toda solemnidad de los otros, todo realzar las ceremonias eclesiásticas en la S. I. catedral, van a resultar oropeles de hipocresía si es que ceden definitivamente la mayor. Transformada Navarra en una tierra sin alma, sólo los muertos defenderán a sus muertos.
Lo único que nos consuela de tejas abajo es que todo lo que ocurre en Navarra no refleja la sociedad navarra, sino que es una superestructura que nos han hecho creer que es la realidad. La revolución en Navarra viene desde arriba, desde la claudicación de todas sus élites, y desde la corrompida partitocracia. Ahora bien, si los talibanes tienen razón en sus planteamientos marxistas, ¿por qué se empeñan tanto, de forma tan violenta y sucia, para imponer el devenir necesario de la historia? No tardará su ideología de caerse como un castillo de naipes, máxime cuando reconozcan por qué sus antepasados de no hace mucho murieron en el frente de batalla contra el comunismo, gracias a los cuales España no ha sido una Cuba desde hace mucho tiempo.
Lo que hagan los eunucos de procedencia diversa, en su talibanismo o bien en su entreguismo, según el caso, sólo podrá realzar a los muertos por Dios Jaungoikoa, por Dios y por España, y muchos de ellos por Dios, la Patria y el Rey.
Es trágico que los nacionalistas vascos que lucharon con los nacionales por Jaungoikoa contra el comunismo ateo y antiteo, y murieron en el frente de batalla, tengan su nombres grabados en sus muros. ¿Y los muchos que rezaban todos los días el Gure Aita o el Agur, María, grazia betea...?
La fuerza de la propaganda, todo un artificio prolongado durante décadas en nuestra época de libertad, ha hecho enfermar de muerte a no pocos, y ha paralizado agónicamente a muchos. Parece que el mal está en bloque. Venido el aborto en 1985 donde chorrea la sangre inocente, todo es posible, la destrucción de monumentos funerarios y la corrupción de los niños en las escuelas. Mientras tanto, seguimos comprando y vendiendo con toda paz, insensibles. ¿Pero qué pasa aquí? Esta generación desaparecerá, y ya vendrá otra más honrada.
Que la izquierda más ultra, hoy haya legislado delitos de odio, no es en vano. Ello "justificaría" la revancha de los vencidos hace casi un siglo, pues cuando quieres odiar, te justificas diciendo que quien odia es el otro, y santas pascuas. Este es un truco muy viejo. Pues bien, la paz no está ni en la revancha ni en abandonar a los que, hace casi un siglo, dieron todo por su familia, la Iglesia católica y la sociedad, sin pedir nada a cambio. ¿Haríamos nosotros lo mismo? ¡Jauna, egin nazazu zeure bakearen zerbitzari!
J.F.G.
Nuestro propósito
En contra de su naturaleza psicológica e idiosincrasia, nuestros navarros se encuentran paralizados por la defección, la claudicación y la cobardía de sus élites naturales, secuestradas desde luego por la partitocracia y por el temor. Porque, agudizado hasta el límite por la herencia del terrorismo, continua el miedo al escenario y a ser puesto en la picota: nada nuevo. El miedo no se nos ha ido del cuerpo, nos ha dejado agotados, y los que lo provocan campan por sus anchas en nuestra maravillosa época de libertad.
Pero también y sobre todo quiero interpelar a la Iglesia en Navarra, concretamente al actual señor Arzobispo de Pamplona-Tudela, para que NO RENUNCIE -no sé si le habrán tentado o si es un tema que tiene sobre a mesa- al usufructo de la cripta del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, o bien a las condiciones que el arzobispo Excmo. Fernando Sebastián Aguilar impuso cuando donó el monumento al Ayuntamiento en las escrituras de 1997/98. A nuestro sr. Arzobispo le SUPLICO que no renuncie.
"Miradles a los ojos" es una interpelación límite: ¿Pero qué os están contando?, ¿a quiénes y qué estáis oyendo y sobre todo creyendo? ¿Escucharéis a los que rezuman revancha, quieren blanquear el terrorismo, se equivocan lamentablemente sobre el pasado, y confunden mezclando cosas totalmente distintas? ¿Es que no hay entre vosotros historiadores que demuestren lo que ocurrió? Ubi sunt?, ¿dónde están? -sí, sí, sé que hay algunos, pero son los hermanos pobres-. ¿No se utiliza hoy el engaño paralizador de mezclar asuntos totalmente distintos, como son actuaciones que nunca debieron de darse en retaguardia con el enorme y heroico esfuerzo de tantísimos navarros en el frente, realizado en legítima defensa? Si se sabe que el Maligno es mentiroso y asesino desde el comienzo, ¿por qué se flojea en mantener el monumento, su cripta, la memoria de buena parte de la Navarra histórica hasta hoy? En este tema -basta ver lo que los contrarios lo están agitando y qué secta, Dios mío, estará en la sombra- nos jugamos muchas y todo tipo de cuestiones. En su día se las enumeramos al Sr. Arzobispo.
A lo que huyen de los líos, recordaré el refrán: pan para hoy y hambre para mañana. Es decir, los conversos del mañana se escandalizarán de la ignorancia culpable y la traición de hoy, en el caso que, la actual Iglesia diocesana y su máximo representante, el señor arzobispo, renuncie o entregue la cripta a los que muestran ser sus peores enemigos. Confío en que no lo haga.
Diré más: que al menos el señor arzobispo y el ayuntamiento de Pamplona EH Bildu (aunque de éste nada esperamos en vistas de la barbaridad que hizo en 2015-2016, la mayor en la historia milenaria de Navarra, ¿se acuerdan?) cumplan con lo que se acordó en la donación del monumento que hizo el señor arzobispo al ayuntamiento iruñense en 1997/1998. Pues sí, que cumplan lo que firmaron.
Otra cosa. ¿En tan poco nos tienen a los navarros que, lo que no se ejecutará en el Valle de los Caídos, se puede realizar en Pamplona? Si allá se mantiene la basílica y su cúpula a la vista de todos, ¿por qué en el monumento de Navarra no se mantiene ni un rincón, como por ejemplo su antigua cripta? ¡En qué poca cosa tienen a los navarros! Más aún, ¿a qué CENSURAR que los ciudadanos puedan ver lisa y llanamente las pinturas o frescos de Stolz en la redondez de la cúpula? Hoy los museos no censuran nada y a nadie. En efecto, tapar los gigantescos frescos pintados por el valenciano Stolz, es una terrible CENSURA en nuestros mejores tiempos de democracia, CENSURA cometida con todos los agravantes.
¿Será que, en nuestros días de libertad, los pobres, los abandonados y los débiles como esos jóvenes que dieron su vida contra el marxismo y estalinismo para que nosotros viviésemos, son los que más tienen que pagar, y aún penar, por ser héroes en defensa de Dios y España frente al comunismo estalinista? Los concebidos y aún no nacidos, los ancianos, los enfermos y los muertos... hoy no tienen quien les defienda con eficacia. ¿Será porque tu y yo no hemos defendido su memoria, que está en el alma de Navarra? Yo ya sólo confío en que sean los mismos muertos los que defiendan su propia memoria. Todos los días les encomiendo y suplico su propia defensa, porque ninguneado y despojado nuestro pueblo ya nada o poco se puede esperar de él.
Si tras la caída del monumento, el alma religiosa de Navarra queda radicalmente herida, que nadie se lamente y no alardee futuras reevangelizaciones. Otros lo harán con éxito más adelante, pero él no. Y nuestra generación pasará como lo que es.
Ya en un ámbito más terreno y opinable. Si tras la entrega final del monumento -los mártires no lo permitan y confundan a sus contrarios-, Navarra se ve con malas artes -como todo lo que ocurre hoy día- absorbida en Euzcadi, que nadie se lamente. Por mi parte, avisados quedan. Tras esto quizás me vaya a la cueva de San Jerónimo.
Quienes guardan silencio ahora, cuando domina la demagogia en unos, la cobardía y oportunismo en otros, y el "no querer líos" en terceros... están haciendo que mañana hablen las piedras. Líos siempre tendrán con la dialéctica de la lucha de clases.
No sé si las entradas de este sencillísimo Blog, serán lo último que dirija a los navarros y al señor arzobispo de Pamplona-Tudela. Tampoco sé si me arriesgo a que me roben el trabajo de seleccionar estas imágenes de El Pensamiento Navarro, porque hay antecedentes de que afamados escritores de hoy han tomado imagen y datos de éste Blog a pesar de que se exige respeto a la autoría. Citar, sí, pero diciendo de quién y dónde se cita. No creo que sea tanto sacrificio. Por lo que respecta a las imágenes de los requetés de ésta galería, tomarlas sería robar el trabajo de su búsqueda y localización, selección y copia, que no su autoría que pertenece al diario ya indicado.
Sirva de algo ésta alerta y de interpelación de un hijo de aita Teodoro, cabo de requetés.
Con todo respeto a todos.
José Fermín de Musquilda
Nota: imagen facilitada por cortesía de José Carlos Lorenzo