jueves, 18 de octubre de 2018

El sentido de 1936

OPINIÓN


Que digan la verdad y sin odio

Ya sabrá Vd. que ciertos políticos sólo buscan entretener a las galerías para ocultar su pésima administración. Ahí está su concurso internacional (?) de ideas para “los Caídos”, aprobado con el voto de calidad del alcalde EH Bildu (“Diario de Navarra”, 4-X-2018). Es de vergüenza que se abra así la puerta al proyecto-talibán de demoler este edificio. Es vergonzoso que ningún político recuerde que Navarra levantó el monumento a sus muertos en la Cruzada. Más todavía, es alucinante que aquello lo firmen estalinistas de checas y fosas, separatistas de los buques prisión, amigos de ETA etc. Lo es saltarse a la torera las condiciones puestas por el arzobispado para la donación del edificio al Ayuntamiento en 1997. (¿Callamos para luego decir que es tarde y apelar a los hechos consumados?).  Más todavía, otros confunden la defensa de sus propios intereses con la prudencia, y el silencio sistemático con un alarde de suma inteligencia.
En el artículo “Los Caídos, un testimonio del pasado” (DdN, 26-IX), un periodista rechazaba la demolición, graduando el argumento desde un feo tremendismo equívoco hasta pedir que se mantenga el edificio destruyendo su significado: el religioso y el de la Navarra. Quizás no haya visto -o sí- las pinturas de su cúpula. Diciendo que los del derribo pervierten y retuercen los símbolos y politizan la historia, él cae en lo mismo cuando ignora, oculta y se opone a la realidad que fue. ¿Recuerda Vd. por qué murieron 4.552 navarros en el frente y se levantaron en armas más de 42.937? ¿Saben qué es el estalinismo y comunismo, la escalada revolucionaria, la persecución sistemática y global? ¿No tienen tantos navarros de ayer derecho a ser respetados y recordados al menos por su valor heroico? ¿Van a decir que no miremos la historia en lo que fue?

Ofrecemos tres cartas (Archivo HCVC) para recordar el pasado (se respeta grafía).
Primera. “Tafalla 13 de Diciembre de 1939 / (…)/ Excmo e Ilmo. Sr.: Don José María Pascual me escribió días pasados, indicando nombrara una persona de todas las mas excelentes cualidades, activo, trabajador y entusiásta (...): en efecto he elegido y propongo a D. Florencio Aoiz Ozcariz, persona de toda confianza, que desde el 1er dia (…) salió solo movido de su celo por su Dios, su patria y su rey; no tengo duda que cumplirá con entusiasmo su cometido porque luego de llamarlo e imponerle al corriente de los fines de la Asociación empezó a trabajar con sus amigos y conocidos./(…) Lorenzo García / Párroco”.  
Segunda. “El objeto (…) es mantener el espíritu de la Cruzada (…), y además sufragar las almas de todos aquellos, nuestros Hermanos (…) que murieron luchando por Dios y España./ Queremos que acabada la guerra España (…) no se enerve aquel espíritu magnífico; para ello pretendemos agrupar todos los Voluntarios en una Hermandad que recoja el espíritu de la moderna Cruzada en los cauces viejos de organización al estilo tradicional; haciendo que con las oraciones en común y las frecuentes reuniones se siga manteniendo en cada uno el orgullo de haber sido Soldados de Cristo, Voluntarios de su Cruz; mejor, que siga siéndolo en su localidad, y todos juntos en España, pues juzgamos que no debemos ser excombatientes, sino combatientes espirituales de la causa de Dios y de la Patria; (…) pues así lo demanda la justicia de que la Cruzada que tanta sangre y sacrificio ha costado, no sea desvirtuada. / Conocemos el problema del excombatiente; que éste quizás después de la guerra, se ha entibiado, pero sabemos que lo que haya podido perder en fervor lo ha ganado en orgullo de clase, por eso venimos (…) a recogerlos en grupo para que entre ellos se animen (…). Lo que no podemos consentir en conciencia, es que los voluntarios anden desperdigados, sueltos, tal vez necesitados, después de haber sido los protagonistas de una gesta imperecedera. (…)/ En cuanto a lo de “Cristo Rey” o “de la Cruz”, substancialmente es lo mismo. El primer nombre ha sido el grito de guerra de la Cruzada, la jaculatoria de Molle, pero ¿no le parece más genérico, más usado, mayor -hablo nominalmente- el “de la Cruz”? / La Cruz presidió en todo momento nuestras empresas, con élla al frente hicimos la guerra de Cruzada, élla preside la sepultura de nuestros hermanos y fué élla la que nuestros antepasados, los Caballeros de las Órdenes Militares, llevaron al pecho, y que hoy nosotros, sus sucesores la hemos elegido como insignia (…)” (José Ángel Zubiaur a Andrés Contreras Martel, Pamplona  31-X-1941).

Tercera. En nombre del prior Narciso Ripa, se responde a Daniel Nagore, alcalde de Pamplona, el 22-X-1945: “(…) Pregunta Vd., si dado el caso de que como Alcalde de la Ciudad solicitara el indulto de alguno o algunos conciudadanos nuestros del campo contrario, podría contar en su proceder con el asenso de esta Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, cuya opinión considera más calificada y serena en este asunto. / Sabido es que constituye la razón de nuestra existencia, mantener el espíritu de la Cruzada, aquel religioso-patriótico que nos llevo al frente a dar por esos sublimes Ideales incluso la vida. Salimos a eso; a luchar y morir por amor, no por odio, y nuestro espíritu tenia toda la amplitud del cristiano que sabe combatir cara a cara, pero sabe también perdonar. / Si Dios perdonó a los que le crucificaban, nosotros, Voluntarios de la Cruz, no hemos de perdonar a los que tanto daño han hecho Dios y España? Salvada la justicia en la condena del delito, misericordia para el que lo cometió (…)”. Quede claro.

José Fermín Garralda

Publicado en el quincenal "Siempre P'alante", nº 814 (16-X-2018), pág. 14

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