Mostrando entradas con la etiqueta Guerra de España en 1936. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra de España en 1936. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de junio de 2025

"Navarra: junio de 1936"

 Hemeroteca

En "Diario de Navarra", 8-VI-2017, Víctor Manuel Arbeloa publicó un artículo sobre la situación de Navarra en junio de 1936. Su contenido merece tenerse muy en cuenta. 

La Redacción

jueves, 28 de enero de 2021

Enrevesamiento anticlerical. ¿Pero qué daño les hizo el clero?

Hemeroteca

https://somatemps.me/2021/01/28/el-mito-de-los-curas-disparando-desde-los-campanarios/

Alguien dijo: 

"Me parece un articulo muy bueno. Gracias a su autor. 

En Navarra, la campaña comunista y separatista es tan fuerte y está tan politizada, que NADIE del mundillo de la ciencia y la cultura la rebate ya sea por vagancia, ya sobre todo por temor y por NO COMPROMETER el lugar de trabajo y a uno mismo. Incluso entre los jubilados, pues las costumbres quedan". 

Recogemos el artículo siguiente, porque desmiente a quienes han incluido -maliciosamente o por ignorancia- la primera foto en la Historia de Navarra durante la guerra de 1936. La imagen es de la plaza de toros de Pamplona, pero en años anteriores a la República, cuando el Gobierno liberal exigió a los seminaristas realizar algún aprendizaje cívico-militar.

MEMORIA HISTÓRICA

El mito de los curas disparando desde los campanarios

 

28 ENERO, 2021

 

El historiador Vicente Cárcel determina que, en 1936, existían en España 146 diarios antirreligiosos, algunos especialmente virulentos como El socialistaEl Pueblo, o El Crisol, que aplaudieron en 1931 la quema de conventos y pedían constantemente sangre clerical. El Crisol, por ejemplo, nada más llegar la República denunciaba falsamente que existían polvorines en los conventos. El Heraldo de Madrid, al iniciarse la Guerra Civil difundió la idea de que los frailes disparaban contra los obreros desde los campanarios.

Pero como cuenta Gonzalo Redondo, en su  Historia de la Iglesia en España, 1931-1939, fue en Barcelona “donde surgió la leyenda de que la destrucción de las iglesias vino motivada porque desde ellas se disparó contra el pueblo. En realidad, sólo se disparó desde el convento de los carmelitas de Diagonal-Lauria, y los autores de los disparos no fueron –como es comprensible- los religiosos, sino los soldados de una de las columnas sublevadas”. Por cierto, lo militares acantonados en ese lugar posteriormente fueron decapitados, sus cabezas ensartadas en picas y sus cuerpos echados a los leones en el zoo de Barcelona. También fueron asesinados los capuchinos de la iglesia, que nada habían tenido que ver con la sublevación.

Toryho, el director de Solidaridad Obrera, para contrarrestar la preocupación en la prensa extranjera por la gran persecución religiosa que se estaba cometiendo en la zona republicana, decidió iniciar una campaña contra el clero. Empezó a inventarse noticias inverosímiles como la de religiosos que empuñaban armas. En la edición del 1 de agosto de 1936, de Solidaridad Obrera, salía en portada una foto de cinco religiosos apuntando con fusiles y parapetados tras un cañón. Evidentemente la foto estaba amañada y los religiosos eran milicianos “ensotanados”. El pie de la foto rezaba: “Los representantes de Dios en la tierra también emplean las armas. En un pueblo de Cataluña [no se especifica cual], esos frailes hicieron frente al Pueblo”. Esta foto, posteriormente fue recogida por La Vanguardia (edición del 14 de mayo de 1937), y actualmente se puede encontrar en artículos e investigaciones como si fuera una imagen verdadera.


(Foto falsa de milicianos disfrazados de religiosos disparando, publicada en Solidaridad Obrera).


La imaginación da para mucho y a los anarquistas se les ocurrió también hacer una película de frailes capuchinos empuñando armas. Esta vez recurrieron a capuchinos reales que estaban en la prisión de Igualada. Hay varias fuentes al respecto. Una es la de Antoni Jorba Soler en su libro sobre la Guerra en Igualada: Agonia d´una ciutat, en la que cuenta la historia de estos capuchinos. Otra fuente es la obra de Josep Massó, L´Església catalana el 1936. El relato es sorprendente: “Un día se presentan un grupo de milicianos que hablan todos en castellano. Llevan armas variadas que son distribuidas a los prisioneros [los capuchinos]. Después, bajo la amenaza de un soldado con un revólver en el puño, son conducidos a una escalera por la que les hacen subir. Mientras suben, un individuo instalado en el rellano superior le va dando a la maneta de su máquina de filmar. Una vez llegan arriba, empieza a comenzar la labor inversa. Siempre con la cabeza alta y armados, los religiosos son obligados a bajar. Pocos días después los diarios ofrecen al público fotografías que prueban que los religiosos han sido sorprendidos con las armas en las manos”.

En Gerona, en mayo de 1937, se realizó otra filmación propagandística en la que salen “sacerdotes” atacando con fusiles un pueblo. Se buscaron escenarios en Gerona como las escaleras de San Martín o las de la Catedral. Hay tres sacerdotes, por aquel tiempo presos, que recogen este insólito hecho: Mn. Casanovas, Mn. Gispert, y Mn. Jou. Estas campañas de propaganda calaron en el imaginario popular. Décadas después, películas progresistas como La ciutat cremada de Antoni Ribas, que relata la Semana Trágica, muestra un cura disparando al populacho desde el tejado de una Iglesia. De esa época también es Las bicicletas son para el verano, esta vez ambientada en la Guerra Civil. Se fabula con que fuerzas facciosas, incluyendo el cura, se lo pasan fenomenal disparando desde el campanario en la población de Gelida (Barcelona). En realidad, en esta población los milicianos mataron al párroco, a un seminarista y otros convecinos; hechos que evidentemente no explica la película.

 

Foto de (posiblemente) seminaristas, realizada en 1912, y utilizada para las campañas anticlericales en 1936.


La película Tierra y Libertad también recurrió al tópico del cura disparando desde el campanario. O bien, Helena Taberna, directora de la película La Buena Nueva, incluyó una escena de seminaristas armados y desfilando que se inspira en una foto que ha hecho correr ríos de tinta. Se trata de una escena de seminaristas armados. De esa foto se ha dicho que eran curas armados en la Plaza de toros de Badajoz durante la Guerra Civil, incluso se habla de que se realizó en Valladolid. En realidad, es una foto realizada en la Plaza de Toros de Pamplona, antes de 1921 (en la que la plaza se incendió y demolió). Posiblemente la foto dataría de 1912 o antes. En esa fecha los seminaristas quedaron exentos del servicio militar. Como mucho tenían que hacer unas breves prácticas de orden cerrado que duraban pocos días y se hacían en la Plaza de toros. La foto nada tiene que ver con curas “trabucaires” de 1936.


(Recreación de curas armados para la película “La Buena Nueva”)

 

Si pudiéramos revisar toda la prensa revolucionaria de aquella época, encontraríamos verdaderas joyas de la manipulación para enervar a las masas. La Humanitat del 21 de agosto del 36, explica esta increíble historia: “Al medio día del 19 de julio los frailes del convento del Sagrado Corazón de la Avenida Padre Claret –Barcelona- dispararon contra los milicianos. A consecuencia de ello cayeron muertos algunos ciudadanos, entre ellos una anciana”. Y sigue la crónica afirmando que el comando de frailes, por la tarde, disparó contra un coche en el que iba una chica vestida de enfermera. No respetaron (sigue el alocado relato) siquiera su uniforme y “la chica y cuatro milicianos resultaron muertos”.

 

(Restos de la Iglesia de Santa María de Sants -Barcelona-)


No sabemos si estas alucinaciones periodísticas son para reír o llorar, el caso es que creaban odio contra el clero y la justificación de que había que combatirlos hasta exterminarlos. Otra crónica, que no sabemos donde encuadrarla por lo estrafalaria, es la de L´Autonomista del 21 de agosto de 1936. Literalmente dice: “Como si no hubieran pasado los años, vuelven los horrores cometidos por los carlistas En la primera Guerra civil, sus matanzas e incendios […] No han faltado tampoco […] capellanes con cinturón, pistola o rifle, que predican a tiros el amor a Cristo”. Simplemente increíble. Mientras que la tierra catalana se estaba empapando de sangre de católicos y sacerdotes, este periódico presentaba la situación como si Cataluña estuviera en manos de curas trabucaires.

Por último, resaltar la rumorología que corrió sobre el párroco de la Iglesia de Santa María en el barrio de Sants de Barcelona. Se decía que estuvo tiroteando a los milicianos desde el campanario. El sacerdote en cuestión era Mn. José Puig i Moliner. Tenía por entonces 72 años y no estaba para pegar muchos tiros. Eso sí, era conocido por su oposición a la República y odiado por los anarquistas. La Iglesia fue quemada y sólo se salvó el campanario. El sacerdote fue asesinado la noche del 15 de septiembre de 1936, fusilado en las tapias del cementero de Montcada.


Javier Barraycoa


domingo, 22 de noviembre de 2020

Paracuellos del Jarama y la desmemoria del Gobierno "guerracivilista"

 Hemeroteca

No somos amigos de desenterrar el pasado, como hacen quienes desean ponerse enfrente nuestra, porque más que construir el futuro en paz ellos se conducen como no deben. Sin embargo, es preciso salir por los fueros de la verdad, y hacer aclaraciones para que a algunos se les caiga la cara de vergüenza.

https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=39177&utm_medium=email&utm_source=boletin&utm_campaign=bltn201121&icid=28232c13360367d075b2122090ccffc6

LO MISMO RESPECTO A LAS CHECAS DEL FRENTE POPULAR

El gobierno de España niega que la matanza de Paracuellos del Jarama fuera un crimen de lesa humanidad

Según informa Ok Diario, la vicepresidenta primera del gobierno, Carmen Calvo, ha rechazado que se consideren como crímenes de lesa humanidad las matanzas perpetradas por la izquierda en Paracuellos del Jarama y las checas del Frente Popular.

(Ok Diario) La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha dado al traste con las alegaciones que no le gustaban a su nueva Ley de Memoria Democrática (antes Memoria Histórica).

(...)

lunes, 20 de julio de 2020

Anulación arbitraria de Actas al electorado carlista en 1936.

Página de Historia

Lo que se omite: hablemos de los políticos y diputados

ES HABITUAL OMITIR cómo anularon el Acta de diputado a 4 de los 16 carlistas elegidos en las elecciones de febrero de 1936.


Si estos aspectos electorales hoy se omiten, precisamente hay otros como los que implican violencia que están muy presentes en algunos historiadores profesionales. Tales son: la persecución religiosa y de clase desde 1931; los  levantamientos de Casas Viejas etc.; la Revolución de Cataluña y Asturias de 1934; el camino que siguió la Revolución frentepopulista desde febrero a julio de 1936; el conocimiento por parte del Gobierno de la conspiración militar, que dejó hacer para coparla una vez llegado el momento; la historia de las milicias populares de ambos bandos durante la guerra de 1936, las izquierdistas 
armadas por el Kerenski (Portela Valladares) del Frente Popular... 

No obstante, decimos que son pocos los historiadores profesionales que recogen estos seis u otros aspectos, pues hay otros historiadores que, influidos por ideologías izquierdistas y separatistas, los olvidan y silencian, desdiciendo mucho de su profesión. 



Mucho se habló en su día de los frentes de batalla, desgraciados y terribles para todos, y del desgarro de la persecución religiosa. Hoy no se habla de aquellos. Pues bien, hoy algunos están incidiendo  sobre todo en la represión realizada por los otros, con omisión de la realizada por el  bando revolucionario (que no republicano). Así, lo que podían completar como represión de retaguardias, lo malogran por los desenfoques y la concepción de la historia como herramienta.

Hablar de la llamada violencia estructural de los sublevados, debe ir de la mano de explicar la violencia callejera y estructural que les precedió por inacción consciente del Gobierno frentepopulista, así como la violencia que las milicias populares revolucionarias y las chekas impusieron, después y durante años, en vanguardias y retaguardias. 


A lo que vamos: no debiera incidirse exclusivamente en los medios expeditivos de los sublevados, que argumentaban el derecho a la defensa propia, sino que  debieran recordarse las palabras de justicia, paz y posibles soluciones, que iban a pronunciar los diputados tradicionalistas y que no llegaron a hacerse oír. Las Cortes españolas eran todo menos un parlamento, y todo menos un freno a las convulsiones y la canalla callejera. 

Nada del anterior ejercicio de la violencia debiera hacernos olvidar a los políticos elegidos por el pueblo en febrero de 1936 y que fueron expulsados de sus merecidos escaños por los partidos del Frente Popular.


Es conocido el libro de Manuel Alvarez Tadío y Roberto Villa García, 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular, Madrid, Espasa Calpe, 5 ed., 2017 pp. 

A él añadimos aquí a los 16 diputados tradicionalistas o carlistas electos, y los 4 expulsados mediante la anulación de Actas, siempre según el Boletín de Orientación Tradicionalista.


Hablemos pues de los políticos y diputados.







De "El Pensamiento Navarro" extraemos dos significativos documentos, uno que explica el camino de la Revolución que provocó la sublevación, y otro que refleja los ideales de los combatientes carlistas. Una imagen vale más que cientos de palabras. 



Fermín de  Musquilda





domingo, 19 de julio de 2020

La aportación del requeté navarro a la Guerra de Liberación

Conferencia en Granada

Asista Vd. a una conferencia de historia pronunciada en Granada sobre la aportación de los navarros en la Guerra de España, considerada por muchos como una Cruzada. 

Esta última consideración, que era y es una gran verdad, es lo que movilizó a una gran parte de los varones navarros en 1936. 

https://youtu.be/kcoOkV8BRB8

En Navarra, ente tema se calla con las consecuencias demoledoras que ello conlleva hoy día.



Observamos que los 40 primeros años tras la transición han servido para demonizar el régimen que salió de la guerra y que reconstruyó España. El buen resultado social y económico de aquel régimen no lo perdonan los herederos ideológicos de los vencidos en la contienda. Esta demonización ha supuesto un lavado de cerebro, y para decirlo no hace falta ser afecto a un régimen que, por otra parte, tanto daño hizo daño a los carlistas, que para Carlos VII eran los mejores españoles. 

Ahora ha comenzado  otra etapa, que es demonizar a los que intervinieron en la Cruzada, e imponer una versión oficial contraria a la libertad de cátedra, de expresión, de investigación etc. Es otro intento de lavado de cerebro que veremos en qué queda. 


Don Alejandro Utrilla con requetés navarros.


J. G. de B. 

jueves, 12 de septiembre de 2019

Sabían por qué luchaban


Sabían por qué,  por Quién y por quiénes luchaban en medio de su pobreza


Los casi 43.000 navarros que salieron al Frente de 1936 a 1939 sabrían y sabían por qué luchaban. Han dejado constancia de ello en monumentos, en abundantes testimonios, en el espíritu de sus numerosas milicias voluntarias, en cartas particulares de entonces conservadas en archivos privados, en hemerotecas, y en los estupendos libros de testimonios e imágenes de Pablo Larraz y Víctor Sierra, entre otros. Hay mucha historia oral recogida y más historia escrita en las cartas y testimonios que se conservan de aquellas fechas. 
La Diputación Foral, como primer voluntario, llamó con éxito a todos los navarros de todas las clases que se movilizaron desde todos pueblos.
No se puede vaciar de sentido su tremendo y heroico esfuerzo, ni filtrar ni “superar” los testimonios del pasado con testimonios del presente. ¿Es que sus jefes eran malos y ellos ignorantes y un poco tontos?
Toda o gran parte del pueblo navarro de alpargata –o de botín- que ofreció su vida en el frente de batalla en 1936-1939, sabía por qué luchaba. Tras la victoria volvieron a sus casas como se fueron pero con la labor cumplida, no se repartieron cargos ni prebendas, y siguieron su vida sencilla y con los achaques propios de cada época.
Los campos de España se llenaron de amapolas jóvenes y no tan jóvenes en defensa de Dios Jaungoikoa y los derechos de la Iglesia, de la libertad de los católicos frente a la persecución religiosa, de las libertades legítimas frente a la revolución, de la propiedad frente a la ruina a corto plazo, y la misma existencia de España y de Navarra en ella. Los casi 12.000 requetés, más los carlistas que estaban en otras unidades militares, así como los muchos otros navarros en el frente, estaban muy lejos de los totalitarismos nacionalistas –aquí separatistas- de ayer y de hoy, que son quienes merecen los epítetos que sus agentes precisamente cuelgan a otros –el más suave es el de facha-. También sabemos que Stalin y Hitler se repartieron Polonia, y que el primero fue ministro marxista de nacionalidades en la URSS.
Para celebrar el 25 aniversario de la Victoria, en 1961 la Diputación Foral de Navarra envió una hermosa medalla a todas las familias de los voluntarios. Lo hizo a través de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz (hermandad canónica, HCVC), que a su vez hacía una campaña de inscripciones en dicha Hermandad.
A continuación recogemos algunos casos de navarros con un comportamiento dignísimo en medio de la pobreza, y aunque 25 años eran muchos, no habían perdido la memoria y seguía doliéndose de lo ocurrido en 1936.
Por el primero, cierta viuda de la Ribera -Asunción Saciñena- agradecía a la HCVC  la medalla de reconocimiento concedida por la Diputación, pero creía que no podía inscribirse en la Hermandad, como deseaba, por ser materialmente pobre como lo fue su familia. Decía así (respeto la grafía):
“A.M. + A. Z.// Villafranca 7 3 63 / Contestada 4-4-63/ Estimados Sres / Recibi la carta de Vds. y no me benia bien el contestar, primero por mis ocupaciones después por no recordar tiempos pasados desgraciadamentes tan afectados para nosotros. // En pimer lugar les dire que soy viuda hace 3 Años quede con 4 hijos 2 he casado y tengo 2 jobenes comprenderan la carestía de la vida para salir adelante // Con mucho gusto me inscribiría tenía que hacerlo en poca cantidad y no merece la pena. // Aquí en este pueblo hay personas que cobran cantidades que la mayoría no necesitan, esas están mas llamadas hacello. // Mi pobre hermano D.G.D. era cabo le hiban hacer sargento con la Cruz de hierro por que había estado 3 veces herido la segunda vez perdio un dedo después lo //(debajo: Asuncion Saciñena Vda. de Angel Leon / Villafranca Navarra)/ mataron. // Comprenderan para mi pobre padre lo que significaba siendo hijo unico y que se encontraba inbalido para trabajar murió el pobre hace 14 Años desde entonces se quito la paga de mi pobre hermano. // Creo estaran enterados cuanto le daban 90 ptas al mes con la enfermedad que el tenia no le daban ni para la limpieza lo tuve que recluir en un asilo de Ancianos con mucho dolor para mí pero la cuestion economica me lo impedía. // Yo fui quien anime a salir voluntario a mi pobre hermano con 17 Años siempre con el General (Mola y: tachado) Beorlegui por el cual tenia gran simpatía por su eroismo prueba de que en cuanto murio el mismo Comandante nos mando a Pitillas un parte. Aunque vivo aquí, somos de Pitillas quedamos 9 hermanas. Les agradecí mucho la Medalla. // Tambien les agradezco se acuerden de ellos Dios ya los tendra en su gloria les saluda atentamente esta serbidora Asunción Saciñena”. Al responder el prior eximiéndole de la limosna, Asunción se inscribió “con mucho gusto” en la Hermandad, quiso aportar una pequeña limosna y  buscar otras personas que la pudiesen aportar, pues “Dios se bale siempre de personas agradables a el para hacer fuerte en los momentos difíciles que hoy atravesamos”. Y añade: “Siempre que sean engrandecer nuestra querida Patria todabía parece que siento aquellos gritos de Viva Cristo Rey cuando en mi juventud en encontraba en Pitillas” (Villafranca, 8-4-63).
El segundo caso que presentamos fue el siguiente. Juan Ariza de Pablo escribía desde Tudela a la Hermandad (9-III-1963) solicitando una ayuda económica, pues “en uno de los papeles dicen que esta Hermandad una de las cosas es para ayudarnos todos como Hermanos”. Luego cuenta brevemente su historia:”(…) yo soy  un padre que tuvo tres hijos en la santa Cruzada uno de ellos lo cojieron preso los rojos en Guadalajara se llamaba Cecilio Ariza y se paso a las filas Nacionales por el Frente de Talavera de la Reina con otro chico de Murchante y otro de ellos llamado Carmelo Ariza Jimenez murió a consecuencia de una enfermeda que cojio en el Frente segun certificado medico este sirvio en el Regimiento America 23 Pamplona y murio de sargento en las Hermanicas de los pobres de Zaragoza el dia 15 de Agosto 1938 y es por lo que les escrivo pues de este hijo no me a quedado ninguna perra y yo creo tengo perfecto derecho a ello. // Les agradecería y cieran lo que pudieran por este padre pues decian que tenia derecho pero asta la fecha nadie se acordado de mi gracias anticipadas. // Firma del padre // P. O. // Juan Ariza de Pablo”. Si Ariza era analfabeto, quien escribía por él tenía buena caligrafia pero sin ortografía.
¿El pueblo?: sacrificado y en parte olvidado, dejando sin lamentos a sus pobres padres para defender a todos, y sin buscar ganancias por su victoria. Salir al Campo fue un deber sagrado, nada más.
Cuando el prior admitió a Eulalia Egaña (Villava) en calidad de Dama de Honor de la Hermandad por ser madre del requeté de Tercio de Navarra Antonio Olóriz Egaña, el prior le reconocía “que si hoy podemos gozar de paz en España y practicar la religión católica sin trabas de ninguna clase, en gran parte lo debemos al sacrificio generoso y heroico que las madres hicieron de sus hijos” (carta, 1-IV-1963). Esta era una de las muchas madres “que entregó a su hijo en holocausto a  la muerte para que tri(u)nfase la Cruz de Cristo en España y no cayera en las garras del comunismo” (palabras del prior al director de Radio Popular de Pamplona, 15-II-1961), en “una época aciaga, durante la que se perseguía a todo lo católico, si bién en Navarra no se permitían tales desmanes ni nada que atentara contra la religión católica” (el prior a mons. Marcelino Olaechea, 28-X-1960).
La persecución religiosa, la necesaria defensa de Dios y de España, la gesta heroica de Navarra que dio sus mejores hijos para no caer en las garras del comunismo, están presentes en toda la documentación de la Hermandad (Archivo HCVC). Sabían por qué luchaban –hay otras muchas cartas bien expresivas- y sabían no cobrar a Dios ni a los hombres por el deber cumplido.
Actuar austero, pocas palabras y largos hechos, heroicos todos en su sencillez tanto de vida como de muerte. Por algo se popularizó el “Ante Dios no serás héroe anónimo”.
José Fermín Garralda